Algo sobre Oppenheimer
Ciencia de la destrucción
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"Be yourself. But better" |
Carl von Clausewitz.
Recuerdo un momento, hace mucho tiempo, en clase de sociología, cuando estaba de Erasmus, un detalle que dijo el profesor. Cómo es profundamente desconocido (y desconectado de la realidad cotidiana) por el público general, gracias a los medios, todos, lo seguro que es, en realidad, la tácita asunción de la destrucción nuclear, por parte de las potencias aliadas (y el Consejo de Seguridad). Porque debe ser así. Esto me impactó y me acompaña hasta hoy.
He realizado esta crítica a petición de un querido amigo y la haré con gusto, por el respeto que nos une. Nolan lo ha vuelto a hacer. Ha elegido muy bien el timing, entre otras cosas. Mencionaré algunas cosas que he visto sobre su estilo y que esperaba, no sin antes decir lo que algunos (perspicaces, espero) están pensando.
El negocio que hará el autor con su película (como todos los artistas, antes que Ion: "si lloran, yo río y me llevo su dinero; si ríen, yo lloro, y me quedo sin él."), ya que muchos, a sabiendas, no sabrán interpretarla. ¿Demasiado abierta, compleja, pretenciosa? Esto ya lo he vivido. ¿Sabe de verdad gente suficiente lo que significa esta película? Me dispongo a averiguarlo.
Dicen las musas a los pastores en una obra de Hesíodo: "Oh, vientres tan solos. Decimos verdades, pero también sabemos decir muchas mentiras." Las servidoras de Zeus, dadoras de las artes, han tocado a Nolan, una vez más, para traernos una película densa, llena de complejidad, de personajes pretendidamente profundos y no se qué profecía de este mismo presente (quizá?)
Prosigo con lo prometido: exageradamente larga. La música intencionadamente más alta que los diálogos, en casi toda la película. Sentí como si estuviera girando un diamante ante mí, pues Nolan abusa del montaje paralelo, al que ya nos tiene acostumbrados. Pero gira el diamante a velocidades muy distintas. Nos introduce en la historia abruptamente, como el Dasein, eyectado a la realidad de Heidegger, sin sentido aparente; a la búsqueda de sentido. Angustiante y desesperante. Pretende que sepamos tanto como los personajes. Esta vez, con una oscuridad fatalmente real. La liberada por las bombas. La guerra es la paz (1984).
Cuando ves una peli de Nolan es como si estuvieras viendo un trailer épico interminable, donde no puedes saber muy bien qué te está intentando decir. Sólo que parece importante, pero nunca llega a manifestarse del todo. Y te termina dejando de interesar. ¿Será esa la intención desde el principio? Sólo él lo sabe.
Los personajes son sumamente complejos y dramáticos (la mujer de Oppenheimer, destacable). La mejor escena para mí, sin la menor duda (spoiler) es aquella en la que, lanzadas ya las bombas, La Muerte en vida, destructora (y creadora) de mundos da un discurso entrecortado, llenos de flashes y visiones, apoderándose del cuerpo de Robert (pisando la ceniza de un cuerpo, en su dañada, torturada y monstruosa imaginación), presintiendo la inevitable (destrucción?)/inmolación nuclear de la Humanidad. Un sacrificio por todas las vidas. El suyo.
La luz es como el momento de la misma Creación, pero la Humanidad se ha desbordado a sí misma, tan cerca de la visión de su destrucción. Oppenheimer está en medio. Aguanta el peso del mundo, como Atlas. Pocos se acercan a comprender lo que ha hecho, a lo que se ha comprometido. Prometeo siempre renace en los audaces, pero el precio que paga es cada vez más alto. El abismo es nuclear. Hemos llegado a nuestro destino. La disuasión de la destrucción total. Llegó demasiado pronto. Como toda verdadera creación. No ha terminado. ¿Cómo podría terminar?
Para inocular su épica historia, Nolan elige la clásica estructura de la reconstrucción desde el final, como en Ciudadano Kane, componiendo así un relato poliédrico que no parece terminar de culminar después de varios (demasiados) giros. Ya he dicho que es excesivamente larga. Esto no es nuevo.
No me ha convencido su excesiva épica. Sí que se pueden salvar algunas cosas. Esto sólo es una reflexión estética, no un tratado sobre la película. He elegido algunas impresiones personales para plasmarlas aquí. Doy un 6/10 a la peli, siendo muy generoso, por los aspectos negativos que he mencionado.
Las actuaciones, sobre todo del personaje principal y su mujer, son bastante destacables. Pero otros también hicieron sumamente bien su papel (el Truman de Gary Oldman, excelso, para tan breve aparición) No sé si Nolan podrá hacer, por fin, algún trabajo que supere sus logros hasta la fecha, aunque desde luego ya está haciendo más caja, me parece a mí, que con ningún trabajo anterior.
Al final, parece que es de lo que se trata. Lo peor es que el tema nuclear, especialmente hoy en día, no pueda dejar indiferente a nadie. A nuestro pesar, el de todos. No obvia, sin embargo y por suerte, lo extraordinariamente difícil que es poner en conjunto, aunque sea de forma representada, a gente tan brillante y difícil de encontrar para hacer algo realmente grande (y necesario) para la supervivencia humana como especie. A mi modo de ver, es el punto fuerte de la película, sea cual sea la impresión estética que nos cause. No es un tema cualquiera.
No me extiendo más. Espero que la disfruten y aprovechen de ella lo que se pueda aprovechar. Después de todo, poco tiempo es lo que tenemos todos. Mejor, aprovechémoslo para servirnos de lo mejor, en aras del verdadero crecimiento interior, lejos de fórmulas mágicas y espejismos que vengan de cualquier creación artística, así como de una promesa estética que nos redima de nosotros mismos (no la hay), algo más de unas horas, después de haberla visto. Sigo pensando que el cine se muere, y Nolan no lo va a resucitar, como nos va demostrando y nos tiene acostumbrados. Es sólo mi opinión.



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Fabulosa argumentación sustentada en numerosas referencias y con un fuerte constructo teórico que claramente articula la opinión.
ResponderEliminarNolan no es el director que merecemos pero es el que tenemos.
Otros directores se adaptan a las historias y las películas, en este caso la historia se adapta a Nolan y a su forma de contar las cosas.
Dura 3 horas pero da la impresión que la cinta original eran 5. Eso explicaría la celeridad, los acontecimientos importantes que pasan fugazmente y los saltos de una época a otra.
Gracias por compartir.