Marte
Estoy francamente impresionado por el cambio que ha experimentado el imaginario de las películas sobre el espacio. Parece que, con todo el revuelo positivista que hay montado en los medios de comunicación y la sociedad en general, va camino de convertirse en otro subgénero fílmico: el drama espacial. Hablo de la nueva peli de Ridley Scott, The Martian. En esta ocasión, el héroe mitológico (a su vez, líder espiritual) es apartado violentamente de la sociedad y desde un principio vemos la contraposición de dos mundos: el mundo físico y tangible, el mundo cotidiano y el mundo de Marte, inhóspito, peligroso, completamente apartado, prácticamente inexistente o inaccesible (el Futuro, lo desconocido). El estertor de Robinson Crusoe, idealización del hombre solitario y pragmático, que lucha por sobrevivir (y que personifica a su vez los ideales de la sociedad civilizada) es claro desde el principio. Se puede resaltar la importancia aparente que se le da a la resol...